Categoría: Memorias y testimonios

  • “Hace un tiempo en la montaña”, proyecto que destaca oficios de la zona cordillerana de la región de Los Ríos en formato audiovisual

    “Hace un tiempo en la montaña”, proyecto que destaca oficios de la zona cordillerana de la región de Los Ríos en formato audiovisual

    Crearon guiones y obras teatrales que pusieron en valor y difunden los oficios que desarrollaron hombres y mujeres en la montaña, vinculados con el Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli, región de Los Ríos

    El Centro Cultural Museo Memoria de Neltume y la compañía de Teatro Periplos, y la coordinación de Liliana Patriño Valdivia, trabajaron durante nueve meses para dar vida a cuatro cápsulas audiovisuales, que sorprenden por mostrar de una forma novedosa oficios y roles, como la partera, el aserrinero, el totero y la meica, con la iniciativa “Hace un tiempo en la montaña: memoria y teatro en la precordillera”.

    Teatro Periplos fue la compañía que realizó el trabajo teatral y audiovisual de cada uno de los capítulos, para Domingo Araya, director de la compañía, cada momento de este proyecto fue un desafío, principalmente porque el objetivo era resumir en productos audiovisuales la memoria, la historia y los recuerdos de todo un territorio, comentó.

    “Este trabajo es un pequeño aporte a la memoria, que ayuda a combatir el olvido”, dice Araya, algo que lograron, según cuentan quienes han visto las presentaciones en vivo de la compañía, ya que presentaron en escuelas y colegios y museos, desde Pirihueico, Puerto Fuy, Panguipulli, Neltume, Santiago, y, este sábado 27 de agosto, se presentará el trabajo en el Centro Cultural Cotesma, en San Martín de Los Andes, Argentina.

    Las cuatro cápsulas son de uso abierto y se pueden visitar en el canal de YouTube del Centro Cultural y Memoria de Neltume (Link). Cabe destacar que, la iniciativa fue financiada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del programa Red Cultura 2021, pero su alcance no se limita al área audiovisual, también se desarrolló una guía docente para realizar visionados con estudiantes.

    La guía docente fue preparada por Constanza Alvarado, Javiera Brignardello y Katherina Eitner. La guía está preparada para que profesores y profesoras puedan realizar visionados, y asociarlos al currículo escolar. En el documento se profundiza en los temas de fondo de cada cápsula, tal como son el mundo del trabajo en torno a la madera; el cuidado de la salud por medio del uso de plantas medicinales; y también los procesos de organización y lucha social que marcan la historia del territorio.

    Constanza Alvarado, destaca que, la guía está articulada con el Plan de Formación Ciudadana (PFC) según las directrices del Ministerio de Educación, que busca estimular en los y las estudiantes el conocimiento y valoración de la historia y memoria de sus territorios. ¿Cómo lo logra? Alvarado destaca que gracias a un lenguaje común y lleno de emociones.

    “Trabajamos con la modalidad de aprendizajes en base a proyectos. Las cápsulas pueden verse en sí mismo, pero también como un punto de partida para que los niños y niñas en sus aulas puedan generar proyectos con sus propios intereses en el ámbito del patrimonio, ya sea material o inmaterial”, explicó Constanza Alvarado, quien además es integrante de Fundación Arde.

    “Destaco el fuerte trabajo que ha realizado el Centro Cultural por poner en valor la historia y poder ir transmitiendo y revitalizando la memoria de este territorio en sus distintas etapas históricas”, enfatizó Alvarado.

    La mirada del Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume (CCMMN) es clara. Angélica Navarrete, representante legal del espacio y parte del mismo desde su creación en 2005, explica que estos proyectos revindican la historia del territorio, que no es un pueblo de hadas y duendes, como se ofrece a turistas, sino de oficios, historia y lazos profundos con el bosque y la madera.

    También la historia de esta iniciativa tiene su registro, Angélica Navarrete, recuerda que, desde el taller de manualidades y oficios madereros del Centro Cultural surgen elementos e intereses para ver nuevas formas de acercar a distintos públicos la historia maderera de la localidad. “Para mí fue muy emotivo participar de esta iniciativa, porque participamos en la selección de los personajes de las cápsulas y fueron clave para que se pueda narrar una historia que tenga continuidad. La compañía Teatral realizó un trabajo muy respetuoso en cuanto a la memoria, y usaron un lenguaje claro y adecuado para los niños”, destacó la integrante del Centro Cultural.

    Finalmente, el directo de Periplos, invita a quienes viven en grandes ciudades, lejos de la precordillera o de los bosques y sus localidades a que vean esta producción, “es necesario mirar la cultura popular de las regiones, hay mucha historia que ayudaría a comprender el presente”, concluyó.

  • Cápsulas Audiovisuales: Homenaje y Funeral de Próspero Guzmán Soto

    Cápsulas Audiovisuales: Homenaje y Funeral de Próspero Guzmán Soto

    En el marco de la conmemoración del Joven Combatiente de 2022, el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume, compartió una serie de cápsulas audiovisuales con semblanzas y homenajes sonoros; registradas el pasado 18 y 19 de marzo de 2022, en el marco del Funeral y Homenaje a Próspero del Carmen Guzmán Soto, obrero maderero, nacido y críado en Neltume, militante del MIR y miembro del Destacamento Guerrillero Toki Lautaro.
    “Víctor; el Grande” fue ejecutado por miembros del Ejército de Chile el 20 de septiembre de 1981 en el sector de Remeco Alto, en las cercanías de Lago Neltume y en su momento, fue un joven combatiente que luchó en esa larga noche dictatorial, para venir a iluminar de dignidad y solidaridad, las montañas cordilleranas de la comuna de Panguipulli.

    Vea esta serie de 12  cápsulas audiovisuales en la siguiente lista de reproducción:
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  • Militancias en el Complejo: Mujeres de Vanguardia

    Militancias en el Complejo: Mujeres de Vanguardia

    En el marco de una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, este martes 8 de marzo de 2022; el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume comparte cuatro testimonios que dan cuenta y reconocen la labor y acción política de compañeras militantes y trabajadoras del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, mujeres en la vanguardia de procesos políticos y sociales de este territorio. Nuestro compromiso con las memorias de la montaña implica reconocer, relevar y honrar a estas mujeres que han puesto su vida en la esperanza de construir un futuro donde los pueblos podamos vivir en libertad. Estos testimonios forman parte del bloque “Militancias en el Complejo: Mujeres de vanguardia” del conversatorio “Semblanzas e Historias de Vida”, desarrollado el 04 de febrero, en el marco del Encuentro de Memoria 2022, que anualmente realiza el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume.
  • Memorias Rebeldes: Semblanzas de Quincha y Campitos

    Memorias Rebeldes: Semblanzas de Quincha y Campitos

    Hace cuarenta y un años, el 19 de febrero de 1981, en la provincia de Neuquen, Argentina; son detenidos por gendarmes angertinos Luis Quinchavil Suárez y José Campos Cifuentes, militantes del MIR, que se unirían al Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro en el marco de la Operación Retorno que pretendía luchar contra la dictadura.

    Según el sitioweb Memoria Viva » José Alejandro Campos, padre de un hijo, estudiante de Enfermería, militante del MIR, y Luis Quinchavil, Profesor de Lengua Mapuche de la Universidad de Heiden, Holanda, militante del MIR, fueron detenidos el 19 de febrero de 1981, por una patrulla de Gendarmería argentina, cuando intentaban cruzar la Cordillera a la altura del Paso Paimún o Hua Hum, frente a Junín de Los Andes. Junto a ellos iban otros dos militantes del MIR, los que no fueron vistos por los gendarmes y lograron entrar a Chile. Luego de dialogar con los detenidos y solicitar sus identificaciones, ambos fueron conducidos a un recinto de Gendarmería en la localidad argentina mencionada. Esta es la última vez que se les vio y desde entonces se encuentran desaparecidos. Según fuentes argentinas extraoficiales, los afectados fueron entregados a fuerzas de seguridad chilenas, cumpliendo convenios entre las respectivas policías nacionales».

    En la cápsula sonora, «Los Primeros Pasos» relatamos las vidas militantes y su preparación para alistarse al DGTL hasta antes de su detención en la zona fronteriza de Junín de los Andes.

     

    En la cápsula sonora , «Un sentimiento fronterizo» relatamos, en base al testimonio de un sobreviviente, la detención de Quincha y Campito.

    Cabe destacar que esta producción;  fue una creación colectiva desarrollada en un taller de memorias sonoras realizado en el Encuentro de Memorias 2022 del Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume.

     

     

     

  • Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume: Realizarán Encuentro de Memoria 2022 centrado en experiencias de lucha, organización y resistencia

    Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume: Realizarán Encuentro de Memoria 2022 centrado en experiencias de lucha, organización y resistencia

    El Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume (CCMMN) realizará el “Encuentro de Memorias 2022: “La patria está oscura; hay que iluminarla”; durante los días 4,5 y 6 de febrero de 2021; con el objetivo de recordar a las luchadoras y luchadores sociales que aportaron con su fuerza y voluntad en las tomas de fundos que permitieron la creación y organización del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli (COFOMAP); así como las experiencias de resistencias ante la dictadura civil y militar trás el golpe de estado de 1973.

    Programa Viernes 4 de febrero: Semblanzas e historias de vidas

    Este encuentro se inaugura el viernes 4 de febrero de 18:00 a 20:00hrs, con un conversatorio denominado Semblanzas e historias de vidas dividido en dos bloques.

    El primer bloque de denomina Militancias en el Complejo en la cual se tratarán dos temas:

    Mujeres de vanguardia: Anita, Luisa y Juanita van a la Montaña

    Organización y resistencia: Por una vida nueva para los trabajadores y trabajadoras de la montaña

    En este bloque exponen José Bravo Aguilera, Pedro Cardyn y Joel Asenjo

    El segundo bloque de este conversatorio inaugural se denomina Resistencia en las Montaña: “La patria está oscura; hay que ir a iluminarla” en la cual estará centrado en las motivaciones sociales y políticas, así como la vida cotidiana de los Compañeros del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro

    Exponen: Ibar Leiva, Jorge Durán y Pedro Cardyn

    Programa Sábado 5 de febrero: Ruta de la Memoria y Taller de Registro Radiofónico.

    Durante el sábado 5 de febrero se realizará la Ruta de la Memoria, visitando los diferentes lugares donde existen placas recordatorias alusivas a las experiencias de lucha y resistencia del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro (DGTL); haciendo un recordatorio especial a Macarena Valdés, Francisco Martínez y Emilia Bau Herrera, luchadores sociales que han sido asesinados en el territorio durante los últimos años.

    Este recorrido se realizará entre las 9 de la mañana y las 15:30 hrs.

    Luego, tras un almuerzo comunitario, a partir de las 17:00 y hasta las 18:30 hrs, se realizará Taller de Registro Radiofónico denominado Memorias Sonoras, en la cual realizaremos el registro sonoro de un libreto en Memoria de Quinchavil y Campito miembros del DGTL. Además, desde el CCMMN, les solicitamos a quienes deseen registrar sonoramente alguna memoria respecto a los compañeros y compañeras de los tiempos del Complejo y de la Resitencia, que traigan un texto de hasta una hoja y media en word para registrar y producir cápsulas sonoras.

    Programa Domingo 6: Visita Campamento, Muestra de Archivo Digital y Memoria Anual de actividades del CCMMN

    El domingo 6 de febrero a partir de las 8 de la mañana y hasta la 16:00 horas se realizará la visita al Campamento del DGTL, para conocer en el lugar las memorias de lucha y resistencia de los compañeros en las cordilleras de Neltume.

    Al regreso de esta actividad se realizará una breve muestra del proyecto Creación y puesta en línea de colección digital del Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume, para finalizar con la Memoria Anual del CCMMN en la cual se expondran las actividades y proyectos durante el ciclo 2021-2022.

    Respetando los Protocolos COVID 19

    Este encuentro de memorias se realizará de manera presencial desde el 4 al 6 de febrero de 2022, respetando los Protocolos por Covid 19 dada el alza sostenida de contagios por la variante Omicron; por lo tanto; los asistentes necesitarán pase de movilidad actualizado; usar mascarillas durante todas las actividades, así como respetar los aforos según la fase del plan Paso a Paso correspondiente, respetar distanciamiento social y uso alcohol gel.

    Dada la condiciones sanitarias para las actividades de Ruta de la Memoria y Subida al Campamento no se dispondrá de transporte colectivo; por lo cual los asistentes deberán contar con movilización propia. Dada la situación de pandemia, el CCMMN no podrá facilitar los espacios para alojamiento y transporte colectivo; debido a las disposiciones de la autoridad sanitaria y para no correr el riesgo de un sumario o de multas, recordando a los asistentes que ésta es una actividad autogestionada.

  • Memorias Rebeldes: Juan Angel Ojeda Aguayo, Pequeco y la futura escuela de medicina en la Cordillera

    Memorias Rebeldes: Juan Angel Ojeda Aguayo, Pequeco y la futura escuela de medicina en la Cordillera

    Desde el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume hemos querido homenajear a Juan Angel Ojeda Aguayo «Pequeco”; con una cápsula de Memorias Rebeldes y video con un homenaje sonoro en su memoria de la canción Alturas de Inti Illimani, interpretado por el músico valdiviano, Juan Fritz ; por conmemorarse este domingo  28 de noviembre de 2021, cuarenta años de su asesinato por efectivos militares en el sector de Quebrada Onda, cercano a la localidad de Puerto Fuy, en la Comuna de Panguipulli.

    A continuación les dejamos un texto escrito por Pedro Cardyn, habitante de las cordilleras de panguipulli y médico del DGTL

    Quiero recordar a mi amigo y compañero Gabriel. En el DGTL, el Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro, lo conocíamos como Pequeco o Gabriel.

    Pese a que era uno de los más chicos de porte entre nosotros, era reconocido por su habilidad para desplazarse en los montes más tupidos y escabrosos. Un de repente se escuchaba: “Ya Cabros, se puso penca esta cosa. Que venga el Pequeco adelante, mejor”. Y como arañita de monte, nos sacaba en un ratito del embrollo en que estábamos metidos. Era un buen vanguardia en situaciones difíciles para la mayoría.

    Recuerdo este trozo de poema del libro Pisadas de Riomonte:

    ¿Qué siniestros pretextos portalianos

    fueron cuchicheados

    en télex y pasillos,

    para decidir tu muerte,

    Gabriel-Pequeco,

    pequeña araña

    trepadora infalible

    de las marchas más nocturnas?

    ¿Qué malditas agallas, qué sórdidas entrañas

    pueden existir

    para matar en Diciembre sin piedad

    a un Pequeco desarmado y solo,

    escondido desde julio

    en casa del tío maderero?

    Yo sé lo que habrán sido, Gabriel,

    esas incontables noches

    de sobresaltos.

    Una sola micro,

    un disfraz,

    o una marcha nocturna hacia Loncoche,

    habrían bastado

    para devolverte la libertad

    y el camino de la lucha.

    Mas, digo que tuviste suerte,

    Pequeco:

    Nadie dudará de tu nombre.

    Pequeco, el enfermero del DGTL

    En el DGTL estábamos organizados en escuadras de cuatro o cinco compañeros. Éramos un total de quince. No recuerdo si con Pequeco estábamos en la misma escuadra ni en la misma carpa. Lo que sí recuerdo es que cuando yo llegué al destacamento, ya había alguien a cargo de la salud de los compañeros. Ese era Pequeco. A poco andar de mi llegada, Paine me pidió que me haga cargo de la situación sanitaria de todos los compañeros. “Habla con Pequeco, que se ha ocupado del tema todo este tiempo”.

    Nos juntamos con Pequeco esa mañana –debe haber sido al día siguiente de mi llegada- y me relató en primer lugar el estado de un par de compañeros que estaban enfermos y en cama en sus carpas respectivas. Uno era VÍctor, el Grande, (Próspero del Carmen Guzmán), que en uno de los trabajos de construcción de tatú (cada refugio subterráneo o tatú solo era conocido por los dos compañeros que lo hacían y por uno de los dos hombres de jefatura, Paine (Miguel Cabrera Fernández, jefe del DGTL), o Pedro (Patricio Calfuquir,segundo en el mando), bueno, la cosa es que Víctor había recibido sobre su cabeza unos cuantos kilos de tierra que se habían derrumbado. Eso lo había dejado bastante dolorido en el cuello. Pero también bastante asustado. Esa situación había sido un factor para que el partido apurara la incorporación de un médico al DGTL. Me dí cuenta que Pequeco, por no tener estudios ni título de médico no se atrevía a pronunciarse, dar diagnósticos, ni tomar algunas decisiones. Como por ejemplo, la de decirle al compañero: “Ya compadre, estás mejor, fuera de peligro, y puedes volver a las labores cotidianas”.

    Examiné al compañero Víctor. El accidente había ocurrido hacía varias semanas, tal vez un mes o más. Tenía movilidad cervical, no había puntos sensibles a la palpación. Pequeco me miraba. Examinamos al otro paciente: Moisés, que si mal no recuerdo, tenía dolores lumbares desde algún tiempo. No tenía signo de Lasegue ni hormigueos en las piernas. Sostuve una pequeña conversación con Pequeco: “¿Qué opinas de los compañeros?”; “No sé pus León, si tú eres el médico. Pa’ eso te pedimos”; “Bueno ya, pero tú eres el que los conoce y los ha visto todo este tiempo”; “Ah, bueno, si es por eso, yo creo que los cabros hoy día están bien y que podrían volver a sus pegas”; “Viste compadre, no estudiaste alguna profesión de la salud, pero tenís más criterio que muchos profesionales y especialistas”.

    También puedo agregar que nos reímos un poco. “Me tinca que están con más susto que enfermedad y que están sacando un poco la vuelta, los hueoncitos, jeje”. En realidad nos costaba creer que dos compañeros que habían venido hasta acá voluntariamente a jugarse la vida por una causa, estuvieran sacando la vuelta, esquivando las tareas, dejándosela a los demás, etc. No nos cuadraba el chistecito. Ahí me acordé que en medicina de guerra existe una especie de síndrome del soldado, que no es simulación ni sacadura de vuelta. Más aún en revolucionarios. Es más bien una especie de necesidad de “que mi organismo no me vaya a fallar en los momentos decisivos. En pleno combate, mi cuerpo tiene que estar tikitaka”.

    Me di cuenta que Pequeco, Gabriel, tenía harto criterio y sentido común. Que, pese que, cuando mucho, había recibido una mínima instrucción de sanidad de guerra, muy básica, en Cuba, se preocupaba seriamente de sus compañeros. Tenía una libretita con una ficha clínica de cada uno, con sus antecedentes de salud, y en un breve relato me transmitió una descripción personal, e incluso global, de toda la situación de salud del destacamento.

    Me dio un pequeño informe verbal, que incluía una amena y humorística descripción sicológica de la psiquis y la moral combativa global y de cada cual.

    Lo anterior es esencial en toda situación de guerra. Eso no se aprende en los manuales, pero Gabriel –joven bagual del Complejo Maderero, que había trabajado como despachador de bencina y petróleo a los camiones, lo sabía como por instinto.

    Comprendí que la verdadera medicina no estaba encerrada en enormes tratados, sino en la vida misma. Ahí tomé una decisión: yo le iba a enseñar todo lo que sabía de medicina. Vi que ese era el tipo de profesionales que necesitan y que se dan naturalmente en los pueblos en lucha. Un par de veces hicimos comentarios: “Entre los dos, huacho, vamos a formar la primera escuela de medicina de la revolución”.

    La arrancadera en medio de la fría incertidumbre

    Ocurre que el sábado 27 de junio, el fatídico “día de la arrancadera”, esa mañana vergonzosa en que una patrulla de milicos nos descubre tipo 11 de la mañana, en nuestro propio campamento base, a media hora al este del lago Quilmo.

    Ocurre que Gabriel y yo estábamos ordenando remedios, botiquines y material de sanidad, bajo el toldo de la cocina, con el fuego ya apagado. Súbitamente, ambos escuchamos unos disparos a unos 50-80 metros cerro arriba, en dirección a la faena de acondicionamiento de un campamento de invierno, donde se encontraba la mayor parte de los compañeros trabajando con hacha, pala y picota.

    Escuchar los disparos, quedar helados como esa nieve que nos rodeaba, ver pasar media docena de compañeros corriendo, y salir los dos en dirección a la quebradita fue casi la misma cosa.

    Ese día, el DGTL quedó dividido en dos grupos.

    Después de unas horas de peripecias, nuestro grupo que había quedado con el mando de Pedro, sufrió una emboscada ya entradita la noche. Aparte el mando, la mayoría ignoraba que los fusiles FAL habían llegado unos días antes y estaban guardados en un tatú, en espera de alguna ceremonia de entrega, cuya fecha el mando iba a decidir.

    Entonces, aparte de la pistola que tenía Pedro, y los puñales que la mayoría tenía, andábamos desarmados. En medio de la balacera que nos daban, Pequeco quedó separado del grupo, en el bajo del camino maderero, entre el metro de nieve caída y el río Chan Chán, casi congelado.

    La familia de Pequeco y el visitante misterioso

    Cerca de ocho años habían pasado desde el golpe de estado. Los mapuches de la cordillera, los obreros madereros y sus familias, habían sido obligados a un olvido drástico, a un electroshock de la memoria. El recuerdo de los tres años sin patrones, de los únicos tres años libres en sus vidas, parecía casi una película de ciencia ficción en blanco y negro. Después de esos largos años de castigo, amenaza, pobreza, despojo, peores que el tiempo de los antiguos patrones, muchos ya no querían recordar. Muchas familias hasta sentían alivio que algunos hijos vivieran en el exilio, lejos del peligro. No tenían esperanza de volver a verlos algún día, pero al menos estaban vivos. Esa fría noche de invierno en el poblado de Neltume, la familia Ojeda Aguayo, se encontraba reunida cuando se escucha unos suaves golpes en la puerta de la casa. El que golpeaba discretamente era Juan Angel, alias Pequeco, el hijo mirista que estaba exiliado en Holanda.

    La sorpresa fue tan grande como si hubieran visto entrar un fantasma o un marciano a su casa. Era el pasado que resucitaba. En medio del patrullaje militar exacerbado, que nadie entendía, había una sola casa en un Neltume dormido; que se inundó esa noche de los recuerdos de una época que muchos creían pasada.

    Don Pedro Ojeda, el papá de Pequeco, su mamá y toda la familia se llenaron de abrazos y lágrimas de emoción. Pero no entendían nada. ¿Qué hacía Pequeco allí, si todos sabían que estaba en Holanda?

    Las lágrimas se vaciaron y la despensa también.

    Al día siguiente, Pequeco había vuelto a desaparecer.

    Había encontrado refugio donde un tío en Quebrada Honda, cerca de Puerto Fuy.

    En la capital, sus compañeros del MIR habían confeccionado documentos falsos de identidad y se estaba organizando el grupo que iba a viajar a rescatarlo de su escondite.

    Las fuerzas de la dictadura descubrieron su escondite antes de que la misión de rescate se concretara. Fue asesinado en Quebrada Honda el 28 de noviembre de 1981.

    Desde el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume hemos querido homenajear a Juan Angel Ojeda Aguayo «Pequeco”; el siguiente homenaje sonoro en su memoria con la canción Alturas de Inti Illimani, interpretado por el músico valdiviano, Juan Fritz ; por conmemorarse este domingo  28 de noviembre de 2021, cuarenta años de su asesinato por efectivos militares en el sector de Quebrada Onda, cercano a la localidad de Puerto Fuy, en la Comuna de Panguipulli.

     

     

  • OCTUBRE EN LA MEMORIA

    OCTUBRE EN LA MEMORIA

    Por Jorge Duran Delgado.

    La trasmisión transgeneracional de las luchas de las clases populares, de los pueblos y lxs revolucionarixs no se transfiere de forma automática a las generaciones del presente, sino que será mediante un proceso en el cual el estudio, la investigación y su filtraje, la comunicación oral con lxs sobrevivientes y el intercambio de experiencias permitirán el avance hacia un nuevo escenario político de luchas. Quienes venimos a resignificar la lucha, su memoria y el camino que marcó una generación de revolucionarixs, junto a lxs explotadxs y oprimidxs de Latinoamérica, podemos situar estas experiencias en el contexto actual y extraer desde la memoria, aprendizajes y reflexiones que desde una perspectiva moral, de compromiso, entrega, solidaridad y tenacidad que tuvieron aquellxs revolucionarixs como el Che Guevara a la cabeza, el cura Camilo Torres, Tamara Bunke o “Tania la guerrillera”, Mario Roberto Santucho, Raúl Sendic, Miguel Enrique Espinoza, Gregorio José Liendo, Bernarda Vera Contardo, Miguel Cabrera Fernández (Paine), los compañeros desaparecidos de Liquiñe y Chihuio, los doce compañeros fusilados de Neltume, y tantos otrxs militantes anónimxs caídxs inmersos en el ciclo de
    movilizaciones de los pueblos Latinoamericanos.

    Colección Museo Histórico Nacional

    Si hemos de rescatar, una de las características fundamentales de aquella generación de revolucionarixs fue la capacidad de romper las ataduras con la intelectualidad pequeño-burguesas, con la academia universitaria y los círculos intelectuales, para entregar y poner sus conocimientos políticos e ideológicos marxista al servicio de la clase y los pueblos, profundizar en el estudio de la formación social de las sociedades Latinoamericanas y generar desde una perspectiva revolucionaria, estrategias de poder político-militares en momentos donde las condiciones políticas, subjetivas y objetivas, permitían organizar el poder popular, la toma del poder y avanzar hacia el socialismo. Pero el capitalismo, dio por cerrado el capítulo de las democracias representativas al ver en peligro sus intereses de clase y con la complicidad del imperialismo Yanqui descargaron una feroz asonada represiva, instalando dictaduras en la mayor parte del continente.

    En Chile, la dictadura llevó a la práctica una verdadera masacre, provocando el descabezamiento del movimiento revolucionario y de sus destacamentos más avanzados. Refundó el viejo Estado por uno nuevo de carácter policial, creó una constitución espuria, convirtiendo al país en un laboratorio del neoliberalismo. Pero las protestas y la resistencia impulsada por el MIR y el FPMR, arrinconó al tirano al punto de obligarlo a negociar, pero aquí nuevamente surgió el oportunismo, el reformismo socialdemócrata y burgués que negoció una democracia protegida cediéndole a la clase dominante el poder de veto de los 2/3 para todas las iniciativas y proyectos de reformas constitucionales con el apoyo de la Concertación, la Nueva Mayoría y el Frente Amplio; la derecha y el empresariado ha gobernado sin contrapeso durante los últimos treinta años, arrastrando un nefasto legado de corrupción en todas las instituciones políticas, militares, judiciales y religiosas, provocando la ira y odio de los pueblos, abriendo paso al estallido social de octubre del 2019.

    Colección Museo Histórico Nacional

    Un caluroso, revolucionario y combativo homenaje a lxs caídxs de OCTUBRE: a Ernesto Che Guevara, a Miguel Enrique Espinoza, a Miguel Cabrera Fernández, a Cecilia Magni Camino, a lxs compañerxs caídxs durante la revuelta de octubre de 2019, a lxs compañerxs presxs políticxs de la revuelta y mapuche, a lxs compañerxs torturados sobrevivientes de traumas oculares y violencia sexual, y desde la memoria presente a todxs lxs estudiantes secundarixs y sus orgánicas, destacando a la ACES como una de las más avanzadas políticamente durante el estallido social del 2019.


    Hay momentos históricos en que las luchas independientes de los pueblos se torna larga y difusa, en estos momentos difíciles debemos confiar en nuestras propias fuerzas, fortalecer la organización, acumular fuerzas, unir a las fuerzas dispersas en cada territorio y fundirlas en una sola orgánica, esto es primordial, así vamos a elevar los niveles de conciencia individuales y colectivos de los pueblos, de esta forma las futuras movilizaciones combativas, protestas, paros y huelgas nacionales nos permitirán salirle al paso a los vacilantes, reformistas y amarillos que hoy día se conforman con la Convención Constitucional de los 2/3 y la farsa de las elecciones de noviembre.

    ¡Arriba lxs que luchan!

    ¡Hasta la victoria siempre!

  • Memorias Rebeldes:  La lucha constante de Paine por la justicia y la libertad de nuestros pueblos

    Memorias Rebeldes: La lucha constante de Paine por la justicia y la libertad de nuestros pueblos

    En memoria de “Paine”, Miguel Cabrera Fernández.

      … Y RECORRER TUS CAMINOS PARA
    ENCONTRAR LA VICTORIA QUE BUSCAMOS …

    por CCMMN

    Desde el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume hemos querido homenajear a Paine; Miguel Cabrera Fernández; con dos cápsulas sonoras de Memorias Rebeldes y un video con un homenaje sonoro en su memoria de la canción Bella Ciao, interpretado por José Seves y Victor Seves; por conmemorarse este viernes 15 de octubre de 2021, cuarenta años de su caida en combate, en la localidad de Choshuenco, mientras cubría y defendía el repliegue de sus compañeros del DGTL.

    Creciendo y fortaleciendo las luchas de los pueblos

    Hace cuarenta años, el 15 de octubre de 1981, en la localidad de Choshuenco, cayó resistiendo a la dictadura el militante revolucionario Miguel Cabrera Fernández, “Paine”, jefe del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro que operó en las montañas de Neltume desde julio de 1980 hasta la caída de su líder.

    Paine fue un militante y dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que dedicó su vida a trabajar y luchar por la construcción de un mundo mejor para su pueblo. Tenía 30 años de edad cuando fue abatido en las calles del poblado cordillerano. Nacido el 28 de septiembre de 1951 en el seno de una familia de trabajo y de izquierda, desde muy temprana edad, guiado por las enseñanzas de su padre, dueño de un arraigado pensamiento socialista, comenzó a integrarse a iniciativas sociales y a hacerse parte de las demandas populares que se levantaban en su entorno.

    Paine nació en la comuna de Teodoro Schmidt, ubicada en la costa de la provincia de Cautín, e hizo sus primeros aprendizajes escolares en la escuela primaria de ese pueblo. En 1963 la familia se traslada a la ciudad de Temuco; allí termina su educación primaria y luego ingresa a hacer la secundaria en el Instituto Comercial de Temuco. Paralelamente, se hizo miembro de la Juventud Socialista al calor de la campaña presidencial de Salvador Allende en 1964. En septiembre de 1965, en el marco de un congreso de estudiantes de enseñanza comercial que se desarrolló en Temuco, fue reclutado para ingresar al MIR por integrantes de la recién creada organización que antes también habían pertenecido al partido socialista. Es así que en octubre de 1965, con catorce años de edad, Paine forma parte del grupo fundador del MIR en Temuco compuesto por un puñado de miembros.

    Desde un comienzo de la actividad política del MIR en la provincia, éste se abocó al desarrollo del trabajo social en el campo, particularmente con el campesinado y comunidades mapuches de Cautín y Malleco. En ese proceso, Paine estuvo involucrado con decisión y entrega, al punto que abandonó sus estudios secundarios para dedicar su energía al trabajo en las zonas rurales. Por la pertenencia socialista de su padre y la propia, Paine tenía conocimiento de muchos lugares y personas a las cuales comenzó a contactar para la nueva idea de lucha. El MIR tuvo un crecimiento sostenido y constante. A comienzos de 1968 se organizó con las células surgidas en la zona el Comité Regional del MIR en Temuco y Paine integró la dirección de esa naciente estructura.

    En 1970, como miembro de la dirección del Regional Temuco, es promovido a integrar el Comité Central del MIR, instancia a la que perteneció hasta su muerte. La trayectoria de Paine se forjó en la construcción y desarrollo de la política revolucionaria en el campo, en las tomas de fundos, en las corridas de cerco, en la conformación del Movimiento Campesino Revolucionario (MCR), en la creación de los Consejos Comunales Campesinos, en la formación de militantes para el MIR. La importante labor de Paine en las luchas populares de las provincias de Malleco y Cautín fueron los fundamentos de su prestigio y significación tanto para la militancia como para las comunidades con las cuales abrazó la misma causa por las transformaciones de la sociedad.

    El golpe militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende trajo también las represalias, la venganza ciega y el terror desatado de manos de las fuerzas militares, policiales y de la derecha civil que se ensañó contra el pueblo chileno. Muchos militantes tuvieron que escapar de sus zonas de origen, pasar a la clandestinidad, para tratar de evadir la cruenta represión que se dejaba caer sobre el mundo popular y los sectores revolucionarios. Paine se replegó hacia Santiago y allí permanecía funcionando en actividades partidarias en clandestinidad, pero no logró evitar el alcance de la garra opresora. Fue detenido en la capital en marzo de 1974 y trasladado luego a Temuco para ser sometido a un espurio Consejo de Guerra que organizó la dictadura para castigar y condenar a los luchadores sociales.

    Paine permaneció en la cárcel de Temuco, junto a centenas de otros prisioneros políticos, hasta mediados de 1976, fecha en que se le conmutó la pena de presidio que le habían impuesto por la de extrañamiento o expulsión del país. Salió con destino a Holanda; pero la obligada estadía en el exilio era para Paine tan solo una etapa de tránsito para la preparación de un retorno a luchar en Chile.

    Resistiendo en las montañas de Neltume

    Cuando en 1978 la dirección del MIR impulsó la política del retorno, Paine era un convencido de su necesidad y se convirtió en un gestor de su desarrollo en la práctica. Además, dentro de esa política general, existían planes específicos de distintas características y condiciones; uno de ellos era el de preparar y generar condiciones para la lucha guerrillera rural en la zona sur del país. Y Paine estuvo desde el comienzo a la cabeza de estos esfuerzos específicos en función de desarrollar la guerrilla en Chile.

    Movido por esa finalidad, Paine reclutó el contingente para las escuelas de formación previas al ingreso a Chile; seleccionó a los y las militantes que le parecieron más idóneos para asumir tareas rurales en condiciones extremas, y les condujo en la instrucción para asegurar un conocimiento mínimo y un aprendizaje adecuado. En esa fase comenzó a estructurar el contingente que formaría el futuro destacamento guerrillero en las montañas chilenas.

    Terminada la instrucción procedió a liderar el proceso de retorno clandestino del contingente destinado a dar inicio a la tarea en el terreno. La zona escogida en secreto por la dirección del MIR era la cordillera valdiviana, teniendo como centro de acción las áreas de montaña que abarcaba el antiguo Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli. De allí también que una buena parte de los integrantes del contingente reclutado y seleccionado por Paine hayan sido militantes originarios de esa zona.

    El trabajo en la montaña el MIR lo inició a mediados de julio de 1980 con una pequeña unidad integrada por miembros del contingente que ingresaron al país clandestinamente desde el exterior. El grupo se fue aumentando con sucesivas incorporaciones de más ingresos clandestinos. A comienzos de septiembre ingresó Paine a Chile y a mediados de octubre de 1980 se incorpora al trabajo en la montaña, asume el mando del grupo y se da conformación al Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro, en las montañas de Neltume, en la comuna de Panguipulli.

    La dirección del trabajo en el terreno se fue consolidando y extendiendo territorialmente. La dureza de las características de la montaña, sumado a las dificultades de los aprovisionamientos necesarios para la mantención del destacamento en esa adversa realidad, fueron parte de los constantes problemas que la tarea debió enfrentar. Paine, en todo momento, procuraba mantener la disposición de lucha del contingente y de conseguir generar las condiciones mínimas para dar paso a una etapa superior del desarrollo de los objetivos del destacamento.

    En ese proceso de preparación es que el 27 de junio de 1981 se produjo la detección y ataque del campamento base del DGTL por parte de unidades especializadas del ejército. Si bien ningún miembro del destacamento resultó muerto o herido en ese ataque, el asalto del ejército provocó la huida y dispersión del grupo en la montaña. Siguiendo ciertas pautas previas de comportamiento, el contingente logra reagruparse casualmente en dos grupos separados entre sí, sin comunicación entre ellos, y sin saber cada grupo la suerte corrida por el resto de sus compañeros. Uno de los grupos quedó encabezado por Paine, y el otro por Pedro, el segundo al mando, también por mera casualidad.

    El asalto significó la pérdida de todos los equipos de sobrevivencia en la montaña, de las ropas y útiles personales, de los alimentos y medicinas, así como de una mochila de seguridad que contenía información clave sobre el destacamento, sus actividades y sus integrantes. En esas condiciones, los grupos separados debieron enfrentarse a la más feroz persecución que se haya producido jamás en nuestro país. Miles de efectivos militares, policiales y agentes civiles de la represión fueron movilizados para cercar y aniquilar al destacamento en fuga.

    A comienzos de agosto, 42 días después del ataque, y habiendo eludido con éxito el cerco y persecución de los uniformados, ambos grupos se reencuentran. Paine comienza a delinear formas de resolver los problemas que afectaban al destacamento. Uno de ellos era restablecer la comunicación con la dirección del MIR, otro era conseguir suministros básicos para sobrevivir y otro evacuar de la montaña a los heridos y enfermos. En pos de enfrentar esas urgencias, organiza una patrulla que sería enviada a las ciudades del llano central y a Santiago a conseguir y regresar con las ayudas necesarias. A fines de agosto sale la patrulla de cinco miembros del destacamento con la finalidad de cumplir esa misión decisiva.

    La suerte de la patrulla terminó de sellar la historia del destacamento. Dos de los miembros de la patrulla fueron hechos prisioneros cuando ya se encontraban en el llano. Los otros tres pudieron llegar a sus destinos, pero ello se tornó en irrelevante ante el hecho determinante de la mencionada detención. Los detenidos fueron salvajemente torturados por los criminales agentes represivos y utilizados luego como carnada para tratar de llegar al resto de los integrantes del destacamento en la selva cordillerana.

    La sucesión de hechos trágicos en la montaña comienza el 13 de septiembre, cuando es abatido Pablo, continúa el 17 cuando matan a Jorge, sigue el 20 cuando son asesinados Pedro, Víctor y Camilo, y se cierra el 21 cuando ejecutan a Oscar y Rigo, los dos que habían sido apresados en el llano. Paine sólo pudo enterarse de inmediato de la caída de Pablo; de la suerte de los demás se entera a fines de septiembre, cuando la pequeña unidad de tres miembros a que quedó reducido su grupo logró contactarse con personas de la comunidad de Neltume que les relataron las informaciones ya conocidas públicamente.

    Enfrentado a la triste realidad del destacamento, Paine decide que deben replegarse a las ciudades, contactar al partido y ver la forma de seguir luchando contra la dictadura. En esa idea comienzan los tres a prepararse con la ayuda de lugareños. Y en ese afán es que a mediados de octubre inician el camino hacia el llano. En ese trayecto pasan por el poblado de Choshuenco donde la presencia del reducido grupo es observada por personas del pueblo y denunciada a carabineros; éstos los sorprenden en una esquina cualquiera. Allí Paine extrae su pistola para enfrentarse a los uniformados y posibilitar la huida de sus dos compañeros. La pistola se le atascó al primer intento de disparo y Paine fue abatido por los carabineros del Retén de Choshuenco. Los otros dos compañeros lograron huir, salir al llano y continuar la lucha.

    Han transcurrido ya 40 años de su caída pero Paine dejó una estela de ejemplo basada en el esfuerzo, en la convicción y en la decisión de luchar hasta las últimas consecuencias, hasta alcanzar la victoria, como reza la placa en el memorial levantado en su homenaje en el lugar donde cayó combatiendo.

    A continuación les dejamos un homenaje sonoro en memoria de Miguel Cabrera Fernández.con el tema musical “Bella Ciao”, canción popular de la resistencia italiana contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial, interpretado por José Seves y Victor Seves, en una colaboración con el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume.; por conmemorarse este viernes 15 de octubre de 2021, cuarenta años de su caida en combate, en la localidad de Choshuenco, mientras cubría y defendía el repliegue de sus compañeros del DGTL.

  • Memorias Rebeldes: Las trayectorias de Oscar y Rigo

    Memorias Rebeldes: Las trayectorias de Oscar y Rigo

    Desde el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume hemos querido homenajear a René Bravo Aguilera «Oscar»  y Julio Riffo Figueroa «Rigo»;  con una cápsula de Memorias Rebeldes y video con un homenaje sonoro en su memoria de la canción El Aparecido, interpretado por el grupo Kutral; por conmemorarse este Martes 21 de septiembre de 2021, cuarenta años de su asesinato por efectivos militares en el sector del Puente Quilmío, cercano al acceso al camino de Alto Pasa.

    Oscar y Rigo eran miembros del destacamento guerrillero Toqui Lautaro (DGTL) que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) había decidido instalar en las montañas de Neltume y eran militantes de esa organización revolucionaria. Sus distintas historias de vida y de trayectoria, confluyeron en el objetivo común de luchar contra la dictadura para lograr su derrocamiento y en la tarea de guerrilla a que los había convocado el MIR tres años antes.

    Ambos fueron detenidos el 30 de agosto de 1981 en Malalhue, en la comuna de Lanco; cuando desarrollaban la tarea de tomar contacto con la organización en el llano para informar la situación y solicitar ayuda para Pedro Yañez Palacios,»Jorge» que sufría de gangrena en uno de sus pies; desde ese momento estuvieron en manos de  la CNI y fueron trasladados de Malalhue a Valdivia y luego a Santiago, para volverlos a traer de vuelta a las montañas de Neltume; sufriendo de torturas, hasta el día de su asesinato, el 21 de septiembre de 1981; que fue realizado  por efectivos militares en la cercanías del puente Quilmío, hace cuarenta años.

    «Estos dos compañeros, Oscar y Rigo, se terminaron de conocer como el 15 o 20 de noviembre de 1972 cuando realizamos un Congreso del FTR que era el frente de trabajadores revolucionarios, era una organización de masas del Mir en la que participaban todos los trabajadores que eran como adherentes de las ideas políticas del Mir pero que no les era posible por distintas razones ser militantes.
    Para ser militantes había que participar en un proceso que tenía cuatro instancias: Simpatizante, aspirante, premilitante y militante, en todos esos pasos la persona tenía la posibilidad de arrepentirse incluso cuando ya era militante, por lo tanto la voluntariedad de la militancia era una cosa clarísima. En ese proceso de formación había que leer una cantidad de libros y por supuesto estar de acuerdo con lo allí expuesto aparte de otra cantidad de cosas más. Bueno Rigo y Oscar habían participado de ese proceso.

    Rigo cuyo nombre era Julio Riffo Figueroa. Era secretario del sindicato de Toledo y en el partido era jefe de base el compañero que era segundo jefe de base en el sindicato era presidente, cuando estábamos acordando donde realizar el Congreso del FTR ellos ofrecieron las instalaciones del fundo para realizar el Congreso tenían ellos el respeto el cariño y el apoyo de los 80 trabajadores de Toledo. Allí se tomaron acuerdos que fueron decisivos para el avance de todo el qué hacer en el complejo.


    Oscar era jefe de la base juvenil en Neltume se llamaba René Bravo Aguilera. También fue elegido presidente de curso y del centro de alumnos de Neltume. Se juntaron en la cárcel de Valdivia. A Oscar en la tortura le habían hecho perder un oído por eso después le decían sordo.

    Unos años después los expulsaron a Holanda. Allí siguen aumentando sus conocimientos y reafirmando su compromiso con la lucha por un mundo mejor. Ése compromiso los junta de nuevo en la montaña el año 1981 en el destacamento Toqui Lautaro.
    Después de la detección del campamento los envían al llano para hacer de enlaces entre otros compañeros que iban más lejos y debían entregarle información y elementos que hubieran conseguido para llevarlos a la montaña.
    Pasan a pedir ayuda a un campesino que después los delata con los pacos de Malalhue ahí son detenidos y llevados a Valdivia; de allí los entregan a la CNI que viene a buscarlos, los llevan a Santiago donde son torturados salvajemente al punto que uno de los torturadores cuenta después que si a ellos alguna vez los pueden juzgar sería por la forma como torturaron a los de Neltume… refiriéndose a Rigo y Oscar.
    Posteriormente los traen de vuelta y son asesinados cerca del Puente Quilmío el 21 de septiembre de 1981 de una forma tan brutal como habían sido torturados por el después honorable diputado Rosauro Martínez.
    Ellos todos los del destacamento Toqui Lautaro son recordados y les rendimos homenaje cada vez que podemos; por su ejemplo, su valor y convicción.
    Hasta la victoria siempre».

    A continuación los dejamos con un homenaje sonoro en memoria de René Bravo Aguilera y Julio Riffo Figueroa con el tema musical “El Aparecido” de Víctor Jara, interpretado por el grupo Kutral, en una colaboración con el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume.

     

  • Memorias Rebeldes: José Eugenio Monsalve Sandoval, Camilo; explorador, actor y maestro chasquilla del destacamento de la Nueva Aurora

    Memorias Rebeldes: José Eugenio Monsalve Sandoval, Camilo; explorador, actor y maestro chasquilla del destacamento de la Nueva Aurora

    Desde el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume hemos querido homenajear a José Eugenio Monsalve Sandoval, Camilo; con una cápsula de Memorias Rebeldes y video con un homenaje sonoro en su memoria de la canción el Cautivo de Til Til de Patricio Manns, interpretado por Rodrigo Manzano; por conmemorarse este lunes 20 de septiembre de 2021, cuarenta años de su caída en combate, asesinado por efectivos militares en el sector de Remeco Alto en Lago Neltume.

    Al mediodía del 20 de septiembre de 1981 fueron acribillados en Remeco Alto los compañeros Patricio Alejandro Calfuquir Henríquez, “Pedro”, Próspero del Carmen Guzmán Soto, “Víctor”, y José Eugenio Monsalve Sandoval, “Camilo”, miembros del destacamento guerrillero Toqui Lautaro (DGTL) que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) había decidido instalar en las montañas de Neltume.
    Los tres caídos eran militantes de esa organización revolucionaria. Sus distintas historias de vida y de trayectoria, confluyeron en el objetivo común de luchar contra la dictadura para lograr su derrocamiento y en la tarea de guerrilla a que los había convocado el MIR tres años antes.

    José Eugenio Monsalve Sandoval, Camilo, fue asesinado el 20 de septiembre del 81. Era obrero maderero; hijo de Neltume; soltero y padre de un hijo. Tenía 27 años. Aparte de ser un gran explorador, era un maestro chasquilla que todo lo arreglaba o intentaba arreglar. La característica principal de Camilo es que era chamullento, bueno para engrupir y para hacer creer y creerse el cuento. Lo vimos actuar como relojero, pero de los de nivel mundial, con maletín de herramientas y todo. Lo vimos actuar como el ‘Doctor Chamilo’ y salía con su maletín y actitud de médico a recetar yerbas y aspirinas por doquier. Lo vimos actuar de lo que se necesitara.

    Su exilio en Canadá le sirvió para aumentar su personalidad arrolladora y adquirir un desplante extraordinario. Tenía desde luego un carácter difícil, porfiado y testarudo, que con frecuencia era motivo de problemas; pero también era capaz de resignar toda su postura en aras del grupo y del fin colectivo.

    Recuerdo a mi hermano Queño, siendo alguien muy cariñoso, de buenos sentimientos, siempre respetuoso con nuestros padres. Alguien extrovertido, muy coqueto siempre; apegado a nuestra madre, ella era a quien buscaba al llegar a casa. Su carácter y forma de ser eran muy tranquilo y pacífico, un hombre de familia. Él estaba emocionado por ser papá. Las cosas dulces eran debilidad y mi mami le daba el gusto los fines de semana. En septiembre de 1973, previo al 18, mi papa y Queño estaban carneando un chancho, la familia estaba toda reunida y en cosa de minutos se llenó de militares y lo llevaron detenido. Así es como le recuerdo” indica Pilar Silva Sandoval, hermana de Queño, de Camilo, un hijo de las montañas de Neltume.

    Según el informe Rettig, a mediados de 1981 fue denunciada por campesinos de la zona de Neltume, comuna de Panguipulli, la existencia de un campamento de guerrilleros en ese sector. Se trataba de militantes del MIR ingresados clandestinamente al país como parte de la llamada Operación Retorno, quienes intentaban establecer una base en la zona cordillerana del sur el país, donde se instalaría a futuro la dirigencia de su colectividad. A raíz de esta información se inició un intenso operativo con agentes de la CNI enviados desde Santiago y personal de Carabineros y del Ejército.

    Tras las muertes de Raúl Obregón Torres y Pedro Yañez Palacios, el 13 y 17 de septiembre de 1981 en emboscadas desarrolladas por efectivos militares y el posterior asesinato el 21 de septiembre, luego de su detención, traslado y tortura entre Valdivia y Santiago, de René Bravo Aguilera y Julio Riffo Figueroa.

    José Monsalve Sandoval, Camilo, es asesinado por efectivos militares junto a Patricio Calfuquir, Pedro, y Próspero Guzmán Soto, Victor, el Grande,  el 20 de septiembre de 1981 en el sector de Remeco Alto.

    A continuación los dejamos con la canción El Cautivo de Til Til de Patricio Manns, en un homenaje de Rodrigo Manzano para José Eugenio Monsalve Sandoval, Camilo,a cuarenta años de su caída en combate; asesinado en Remeco por efectivos militares en las montañas de Neltume; el 20 de septiembre de 1981.

    Fuentes:

    Memoria Viva https://www.memoriaviva.com/

    Memoria de Pilar Silva Sandoval