Por: Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume (CCMMN)1.

Apenas había pasado un puño de años desde la ocupación militar sobre el territorio mapuche, en 1883, cuando los capitales nacionales y extranjeros comenzaron a colonizar las inexpugnables montañas de la cordillera valdiviana, al ritmo de aserraderos, hachas y corvinas hábilmente manejadas por manos obreras. Durante las primeras décadas del siglo XX, las faenas forestales atrajeron mano de obra de más al norte, pero las precarias condiciones de trabajo y de vivienda impulsaron la organización obrera y los inicios de las luchas sociales en el territorio.

 Lienzo de la Corporación Raíces Ancestrales de Enco en la sede, construida sobre un terreno traspasado en comodato a la organización en los bordes del fundo Enco, actualmente en manos de la familia Luksic. 14 de octubre de 2022Las  experiencias de lucha y organización se cristalizaron el 26 de noviembre de 1970 en el llamado “Grito de Carranco”, la acción que inició una seguidilla de tomas de fundos. Al cabo de algunos meses, el 15 de marzo de 1971, la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) expropió los primeros fundos de lo que, el 17 de octubre, se convertiría en el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli (COFOMAP), una empresa del área social, cuya gestión era compartida por trabajadores y delegados del gobierno de la UP. Veintidós fundos, cuatrocientas mil hectáreas, más de cuatro mil trabajadores con sus familias, veinte mil personas que transformaron la propiedad de los medios de producción, las relaciones sociales y el sistema de tenencia de la tierra en la montaña.

Las consecuencias de muerte y represión del 11 de septiembre de 1973 golpearon al Complejo y a sus habitantes con particular ensañamiento. El terror se instaló en el territorio con ejecuciones, torturas, detenciones, exilio y desapariciones. No contenta con ello, la dictadura civil militar continuó con el desmembramiento de la empresa, cuyo principal artífice fue Julio Ponce Lerou, yerno del dictador. Al igual que un siglo antes, las grandes fortunas particulares volvían a apropiarse de las montañas con la ayuda de los militares. Esta vez, junto con las comunidades mapuche, las víctimas del despojo fueron miles de familias que habitaban los pueblos cordilleranos.

El desplazamiento forzado es un crimen de lesa humanidad que también golpeó en estas tierras. Desde 2017 a la fecha, reunidos en ocho corporaciones, los y las antiguas pobladoras de la montaña comenzaron a organizarse para demandar al Estado, para visibilizar los procesos de apropiación del territorio por parte de grandes empresarios y para generar diferentes acciones de reivindicación sobre los terrenos del Complejo. Entre estas acciones, la Corporación Entre Lagos y Montañas –que reúne a ex pobladores de los fundos Puñir y Releco– está solicitando un memorial del desplazamiento forzado en la comuna de Panguipulli, el cual esperan que pueda ser una realidad en el contexto de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado. : Las corporaciones demandan al Estado por el desplazamiento forzado. Valdivia, 16 de junio de 2021.

Las corporaciones que se han constituido en torno a fundos que fueron del COFOMAP y de los que fueron desplazadas personas, actualmente son: Entre Lagos y Montañas Puñir Releco, Raíces de Toledo, Raíces Ancestrales de Enco, Corporación Pobladores Históricos de la Cordillera de Futrono, Organización social y cultural de antiguos vecinos de Mae, Corporación Fundo Pirihueico y Corporación Hijos de Chan-Chan, Remeco Unido, que en total suman a cerca de 3 mil personas y familias desplazadas en la región de Los Ríos -anteriormente región de Los Lagos- durante la dictadura civil militar.  El CCMMN y su equipo de trabajo, en su misión por construir memorias cordilleranas y exigir justicia por los crímenes de lesa humanidad ocurridos en la cordillera, busca apoyar a las agrupaciones para visibilizar y avanzar en justicia sobre los crímenes de lesa humanidad y procesos de despojo ocurridos en el Complejo no reconocidos a la fecha por el Estado.

 

 

  1. Un extracto de este texto fue publicado originalmente en el boletín  Volantín de Plumas por el área de Memoria y Archivos del CCMMN.

Trabajamos para resguardar la memoria

Conoce nuestros proyectos